La presente reseña representa un soberbio placer
para quien escribe; y más que la valoración en sí, la lectura precedente. Pues
leer una obra de Blanca Miosi era algo que deseaba con ganas.
Blanca ha publicado con éxito en formato papel tres
novelas: El Pacto (2004, Athena Press), La Búsqueda (2008, Roca Editorial), y
El Legado (2009, Editorial Viceversa). En el año 2011 publicó, además de El
Legado y la Búsqueda, dos novelas más, Dimitri Galunov y El Manuscrito 1, como
autora independiente en el portal de ventas Amazon; todas ellas ocupan los
primeros lugares del ranking de los más vendidos.
Una ventana de aire freso. Esto representa Blanca
Miosi en el mundo editorial. Nacida en Lima (Perú), vive en actualmente en
Venezuela.
Dimitri Galunov es una novela que se sitúa dentro
del género del Thriller de Ciencia Ficción; el misterio esta presente en la
mayoría de sus páginas, pero desde una ciencia ficción soft. Es la personalidad
del personaje principal y su posterior desarrollo los ejes vertebradores de
todo el relato.
Está disponible en Amazon; siendo una de las
novelas top de ventas.
El argumento es inquietante desde la primera frase.
Un niño de once años, Dimitri Galunov, es encerrado en un manicomio acusado de
locura por haber quemado viva a su familia. Una vez dentro se comienza a
confirmar que su locura no es tal; el muchacho posee una inteligencia más allá
incluso de lo humano y, poco a poco, comienza a usar una estrategia que le
conducirá a resolver su propio destino.
La resolución de todo el misterio es el motor de
toda la novela; saber cómo Dimitri consigue sus propósitos y quien es en
realidad, te obligan a devorar una lectura sin pausa.
No podemos añadir mucho más sin convertir la
presente reseña en spoiler. Pero la resolución final fue totalmente sorpresiva.
En mi mente esperaba entre dos tipos de final; sólo podía ser o uno, u otro. Y
no fueron ninguno de los dos: una buena sorpresa con mayúsculas; con un acabado
algo abrupto, eso sí.
El ritmo es bueno, con un solo escalón; cuando han
transcurrido siete años de un capítulo a otro y cuesta coger nuevamente el hilo
narrativo. Pero ni eso supone una mácula en cuanto al ritmo narrativo, pues en
unas páginas todo vuelve a fluir con mucha naturalidad.
La prosa ha sido una prueba de que España no es el
centro del mundo en cuanto a literatura escrita en castellano. Blanca usa el
castellano hispanoamericano para expresarse y con gran elegancia, por cierto.
Sorprendente y complejo al principio —al menos para mi castellano español—,
pero fascinante y absolutamente imprescindible durante todo el desarrollo de la
novela.
Pienso que hay que saber interpretar las distintas
formas que tiene nuestro idioma para expresarse; y de todas y cada una de ellas,
el resto de escritores y lectores podemos aprender algo, o incluso mucho. En la
variedad está el gusto y la riqueza de una cultura.
La caracterización de los personajes es exquisita;
a mi gusto, lo mejor de la obra. Dimitri, con sus misterios, y la media docena
de personajes que le acompañan: el director del psiquiátrico, doctor Brown;
Marie Françoise, la tutora de los niños Índigo; Antón, el afable pueblerino;
Weston, el policía; la preciosa y astuta Violet; y, finalmente, AA, cuya
valoración omitimos para no destrozar el misterio a los futuros lectores.
Los diálogos son excelentes y acompañan muy bien la
personalidad de cada individuo. Es genial, por ejemplo, la particular manera de
hablar del doctor Brown; algo muy meritorio por parte de la autora.
Lo mejor: la caracterización de los personajes en
forma de diálogos y el misterio que rodea a Dimitri. Esas dos cuestiones hacen
que avances en la lectura de un modo directo y con limpieza y claridad de
ideas.
Lo peor: ese salto brusco ya mencionado, y explicar
algo mejor ese final; que, aunque queda claro y se entiende, a mi gusto, le
faltarían unos párrafos más para quedar perfecto.
Aspectos a tener en cuenta
Para mi descrédito diré que no he leído muchas
obras con el castellano usado en Hispanoamérica; y eso es algo que felizmente
se puede remediar. Como lector es imprescindible hacerlo pero como escritor
encuentro absolutamente imperdonable no haberlo hecho con mayor asiduidad. Pues
te hace dar cuenta de que existen multitud de universos culturales y que todos
ellos tienen su punto de magia literaria.
Una reflexión sobre el derecho a la diferencia; eso
me ha transmitido la lectura de Dimitri Galunov. Esa diferencia, cuando es
acusada, te conduce a ser señalado por la sociedad como un elemento casi nocivo,
un verdadero paria. Hay que saber vivir con la diferencia y disfrutarla, pues
de otro modo todo se convierte en algo aburrido y ciertamente soso.
Recomendación
Es una novela tan cómoda y de fácil lectura que
sólo es necesario sumergirse en ella; no es necesaria ninguna aclaración
posterior.
Y, ahora, con Amazon y a esos precios tan regalados
es casi una ofensa no hacerse con la novela y disfrutar de su lectura.
Valoración: 8/10
Reseña efectuada por Jordi Nogués

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