miércoles, 29 de febrero de 2012

Dimitri Galunov, de Blanca Miosi




La presente reseña representa un soberbio placer para quien escribe; y más que la valoración en sí, la lectura precedente. Pues leer una obra de Blanca Miosi era algo que deseaba con ganas.
Blanca ha publicado con éxito en formato papel tres novelas: El Pacto (2004, Athena Press), La Búsqueda (2008, Roca Editorial), y El Legado (2009, Editorial Viceversa). En el año 2011 publicó, además de El Legado y la Búsqueda, dos novelas más, Dimitri Galunov y El Manuscrito 1, como autora independiente en el portal de ventas Amazon; todas ellas ocupan los primeros lugares del ranking de los más vendidos.
Una ventana de aire freso. Esto representa Blanca Miosi en el mundo editorial. Nacida en Lima (Perú), vive en actualmente en Venezuela.

Dimitri Galunov es una novela que se sitúa dentro del género del Thriller de Ciencia Ficción; el misterio esta presente en la mayoría de sus páginas, pero desde una ciencia ficción soft. Es la personalidad del personaje principal y su posterior desarrollo los ejes vertebradores de todo el relato.
Está disponible en Amazon; siendo una de las novelas top de ventas.

El argumento es inquietante desde la primera frase. Un niño de once años, Dimitri Galunov, es encerrado en un manicomio acusado de locura por haber quemado viva a su familia. Una vez dentro se comienza a confirmar que su locura no es tal; el muchacho posee una inteligencia más allá incluso de lo humano y, poco a poco, comienza a usar una estrategia que le conducirá a resolver su propio destino.
La resolución de todo el misterio es el motor de toda la novela; saber cómo Dimitri consigue sus propósitos y quien es en realidad, te obligan a devorar una lectura sin pausa.
No podemos añadir mucho más sin convertir la presente reseña en spoiler. Pero la resolución final fue totalmente sorpresiva. En mi mente esperaba entre dos tipos de final; sólo podía ser o uno, u otro. Y no fueron ninguno de los dos: una buena sorpresa con mayúsculas; con un acabado algo abrupto, eso sí.

El ritmo es bueno, con un solo escalón; cuando han transcurrido siete años de un capítulo a otro y cuesta coger nuevamente el hilo narrativo. Pero ni eso supone una mácula en cuanto al ritmo narrativo, pues en unas páginas todo vuelve a fluir con mucha naturalidad.

La prosa ha sido una prueba de que España no es el centro del mundo en cuanto a literatura escrita en castellano. Blanca usa el castellano hispanoamericano para expresarse y con gran elegancia, por cierto. Sorprendente y complejo al principio —al menos para mi castellano español—, pero fascinante y absolutamente imprescindible durante todo el desarrollo de la novela.
Pienso que hay que saber interpretar las distintas formas que tiene nuestro idioma para expresarse; y de todas y cada una de ellas, el resto de escritores y lectores podemos aprender algo, o incluso mucho. En la variedad está el gusto y la riqueza de una cultura.

La caracterización de los personajes es exquisita; a mi gusto, lo mejor de la obra. Dimitri, con sus misterios, y la media docena de personajes que le acompañan: el director del psiquiátrico, doctor Brown; Marie Françoise, la tutora de los niños Índigo; Antón, el afable pueblerino; Weston, el policía; la preciosa y astuta Violet; y, finalmente, AA, cuya valoración omitimos para no destrozar el misterio a los futuros lectores.
Los diálogos son excelentes y acompañan muy bien la personalidad de cada individuo. Es genial, por ejemplo, la particular manera de hablar del doctor Brown; algo muy meritorio por parte de la autora.

Lo mejor: la caracterización de los personajes en forma de diálogos y el misterio que rodea a Dimitri. Esas dos cuestiones hacen que avances en la lectura de un modo directo y con limpieza y claridad de ideas.
Lo peor: ese salto brusco ya mencionado, y explicar algo mejor ese final; que, aunque queda claro y se entiende, a mi gusto, le faltarían unos párrafos más para quedar perfecto.

Aspectos a tener en cuenta

Para mi descrédito diré que no he leído muchas obras con el castellano usado en Hispanoamérica; y eso es algo que felizmente se puede remediar. Como lector es imprescindible hacerlo pero como escritor encuentro absolutamente imperdonable no haberlo hecho con mayor asiduidad. Pues te hace dar cuenta de que existen multitud de universos culturales y que todos ellos tienen su punto de magia literaria.

Una reflexión sobre el derecho a la diferencia; eso me ha transmitido la lectura de Dimitri Galunov. Esa diferencia, cuando es acusada, te conduce a ser señalado por la sociedad como un elemento casi nocivo, un verdadero paria. Hay que saber vivir con la diferencia y disfrutarla, pues de otro modo todo se convierte en algo aburrido y ciertamente soso.


Recomendación
Es una novela tan cómoda y de fácil lectura que sólo es necesario sumergirse en ella; no es necesaria ninguna aclaración posterior.
Y, ahora, con Amazon y a esos precios tan regalados es casi una ofensa no hacerse con la novela y disfrutar de su lectura.




Valoración: 8/10


Reseña efectuada por Jordi Nogués



0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada